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miércoles, 2 de septiembre de 2015

¿Cómo dejar que Cristo sane mis heridas en la oración?

La oración es una cita con el Médico de nuestras almas, nuestro Creador y Redentor




La oración es una cita con el Médico de nuestras almas, nuestro Creador y Redentor. El conoce y guarda nuestras entradas y salidas (Salmo 120), nuestra historia, nuestras heridas, nuestras miserias y también nuestros deseos de sanar, de vivir y caminar en su presencia (Salmo 144)

Al hacer silencio en la oración, acallo mis heridas, mi dolor, mis "por qués", mis frustraciones y fijo mi mirada en el Divino doctor. Dejo así que sea Él quien me pregunte por mis heridas, cicatrices, mi historia.

Me sorprenderé si le dejo hablar. Él las conoce mejor que yo. Él estuvo y está presente, a mi lado, me ha cargado y me cargará para que no sufra tanto el peso de estas heridas. Es más, Él ha experimentado primero estas heridas en su propia carne y por ellas, hemos sido curados (Isaías 53,5)

Descubro que Él no está tan lejos, no estuvo tan lejos. Que necesito que Él me cuente mi historia, como lo hizo con los discípulos de Emaús (Lucas 24). Pedirle que camine conmigo, que se quede en mi casa, en mi corazón. Que parta su pan en mi presencia, que coma con Él la Eucaristía y que así yo pueda vivir y alimentarme de sus heridas y de su Pasión.

viernes, 28 de agosto de 2015

Lo que implica ser católico

Define qué católico eres: abierto o cerrado

Se supone que hay diversas maneras de ser católicos, cuando en realidad sólo es posible ser católicos de una única manera.


En ocasiones se usa la expresión "católicos abiertos" para contraponerla a "católicos cerrados". Los primeros, según quienes usan este tipo de expresiones, serían aquellos católicos que rompen esquemas rígidos, que no se aferran a dogmas como si fueran inmodificables, que tienen libertad para poner en discusión las enseñanzas del Papa y de los obispos, que piensan por su cuenta, más allá de las fronteras estrechas de catecismos y concilios.

Los "católicos cerrados", según quienes usan tales fórmulas, serían aquellos católicos que no ponen en discusión la doctrina oficial.

Son los que acogen plenamente las enseñanzas del Papa y de los obispos, que no tienen la capacidad de poner en duda lo que consideran como dogma, como revelado, como patrimonio acogido por la Iglesia a lo largo de los siglos.

jueves, 27 de agosto de 2015

La Evangelización: Responsabilidad de todos los cristianos

Evangelizar es dar testimonio, de una manera sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo


Evangelizar es dar testimonio, de una manera sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo. Testimoniar que ha amado al mundo en su Verbo Encarnado y ha llamado a la humanidad a la vida eterna.
La evangelización también debe contener siempre una clara proclamación de que en Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado, se ofrece la salvación a todos los hombres, como don de la gracia y de la misericordia de Dios. Comprende además, la predicación de la esperanza en las promesas hechas por Dios mediante la nueva alianza en Jesucristo; la predicación del amor de Dios para con nosotros y de nuestro amor hacia Dios, la predicación del amor fraterno para con todos los hombres —capacidad de donación y de perdón, de renuncia, de ayuda al hermano— que por descender del amor de Dios, es el núcleo del Evangelio. (Exhortación Apostólica Evangelli Nuntiandi 51)
El Papa Pablo VI en su exhortación apostólica expresa que “Este problema de cómo evangelizar es siempre actual, porque las maneras de llevarlo a cabo cambian según las diversas circunstancias de tiempo, lugar, cultura; por eso plantean casi un desafío a nuestra capacidad de descubrir y adaptar. La evidente importancia del contenido no debe hacer olvidar la importancia de los métodos y medios de la evangelización”.

viernes, 7 de agosto de 2015

¿Por qué está mal la masturbación? ¿Tiene consecuencias en la persona?

La masturbación puede llegar a ser algo obsesivo en la persona. Hace del placer sexual algo egoísta, cuando Dios lo ha hecho para ser compartido dentro del matrimonio.


Por: P. Miguel A. Fuentes, IVE | Fuente: Catholic.net 




Pregunta:
Consulta: Quisiera saber desde el punto de vista de la Iglesia por qué es mala la masturbación y por qué los ‘sexologos’ la defienden, yo lo hago y quisiera saber si lo que hago es un pecado y si es grave y si puede tener problemas para mí en el futuro (o en mi matrimonio cuando me case).
Respuesta:
Lo siguiente lo tomo del libro del Padre Jorge Loring, ‘Para salvarte’ (n. 68,23).
El vicio solitario (masturbación) consiste en abusar del propio cuerpo excitando los órganos genitales para procurarse voluntariamente el placer hasta el orgasmo. A veces, se comienza por mera curiosidad; pero si no se corrige esta inclinación se convierte en un vicio obsesivo que esclaviza a la persona y le desinteresa por todo lo demás: como le pasa al drogadicto.
La masturbación puede llegar a ser algo obsesivo en la persona. Hace del placer sexual algo egoísta, cuando Dios lo ha hecho para ser compartido dentro del matrimonio. Conozco casos de matrimonios fracasados porque uno de los dos, esclavizado por la masturbación, se negaba a las naturales expresiones de amor dentro del matrimonio.
Quien se deja esclavizar del vicio de la masturbación puede arruinar la armonía sexual de su matrimonio. Una mujer joven se quejaba en la consulta de un médico de que su marido tenía con ella muy pocas relaciones sexuales. Él reconoció, delante de ella, que prefería masturbarse. 

miércoles, 5 de agosto de 2015

¿Lees la Biblia? Aquí te damos 10 sencillos y poderosos motivos para hacerlo desde hoy

Leer la Biblia te permite descubrir cómo fue que Dios se reveló al ser humano; estableció una alianza con el hombre, le prometió Su amor y salvación y lo cumplió.

Por: Alejandra María Sosa Elízaga | Fuente: Ediciones72.com 





Aprovecha para leerla, saborearla, meditarla, permitirle que sea lámpara para tus pasos, luz en tu sendero. Considera que tienes al menos diez razones para adentrarte en el fascinante mundo de la Sagrada Escritura:
  1. 1.Conocer a Dios: Sería para nosotros imposible saber algo acerca de Dios si Él no nos lo hubiera revelado. Y lo hizo a través de Su Palabra. Así que para que puedas conocerlo y consiguientemente entablar con Él una relación personal de amor y confianza, es indispensable que leas Su Palabra.
     
  2. Conocerse uno mismo: La Palabra de Dios "penetra hasta las fronteras del alma y del espíritu" (Heb 4,12). Leerla te permite conocerte a fondo, pero no desde la óptica humana de juicio y condena, sino desde la mirada esperanzadora y misericordiosa de Dios.
     

jueves, 14 de mayo de 2015

16 excusas para no confesarse



Benedicto XVI nos decía que: “Existe un vínculo estrecho entre la santidad y el sacramento de la reconciliación. La conversión real del corazón, que es abrirse a la acción transformadora y renovadora de Dios, es el «motor» de toda reforma y se traduce en una verdadera fuerza evangelizadora. En la Confesión el pecador arrepentido, por la acción gratuita de la misericordia divina, es justificado, perdonado y santificado; abandona el hombre viejo para revestirse del hombre nuevo. Sólo quien se ha dejado renovar profundamente por la gracia divina puede llevar en sí mismo, y por lo tanto anunciar, la novedad del Evangelio.” (Discurso a los participantes en el curso de la Penitenciaria apostólica sobre el fuero interno, el 9.III.2012)

Muchas veces por temor, vergüenza o por influencias del mundo que nos dice que no necesitamos a Dios, dejamos pasar o tratamos de no darle importancia a un sacramento tan bello y lleno de misericordia como es el de la Reconciliación. Este sacramento nos abre las puertas a ser partícipes del banquete de la Eucaristía y revestirnos de la santidad y gracia que Dios nos regala.
Les dejamos esta galería para que ¡saquemos de nuestra vida estas excusas, vayamos corriendo al encuentro del Señor y ayudemos a otros a hacerlo!

lunes, 4 de mayo de 2015

¿Es obligatorio descansar los domingos?

Santificar las fiestas es oír Misa entera y no trabajar sin verdadera necesidad
Los domingos y fiestas de precepto hay que abstenerse de los trabajos que impiden dar culto a Dios (624). A no ser que sean necesarios para el Servicio Público, o no se puedan aplazar por circunstancias imprevistas o por ser urgentes.

Para santificar las fiestas es necesario, lo primero, cumplir con el precepto de oír Misa y de no trabajar sin necesidad. Pero luego hay que evitar toda diversión que suponga una ofensa de Dios. La palabra Domingo significa Día del Señor , y muchos, con sus pecados, lo convierten en día de Satanás.
Podrías emplear las fiestas en participar más de la vida de familia, instruyéndote en Religión y en cultura, descansando con distracciones sanas y honestas, saliendo de excursión, haciendo deporte, etc.; pero no dedicándote a profanarlas con diversiones pecaminosas. Es necesario que te busques el modo de pasar las fiestas distraídamente, pero sin ofender a Dios.