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miércoles, 5 de agosto de 2015

¿Lees la Biblia? Aquí te damos 10 sencillos y poderosos motivos para hacerlo desde hoy

Leer la Biblia te permite descubrir cómo fue que Dios se reveló al ser humano; estableció una alianza con el hombre, le prometió Su amor y salvación y lo cumplió.

Por: Alejandra María Sosa Elízaga | Fuente: Ediciones72.com 





Aprovecha para leerla, saborearla, meditarla, permitirle que sea lámpara para tus pasos, luz en tu sendero. Considera que tienes al menos diez razones para adentrarte en el fascinante mundo de la Sagrada Escritura:
  1. 1.Conocer a Dios: Sería para nosotros imposible saber algo acerca de Dios si Él no nos lo hubiera revelado. Y lo hizo a través de Su Palabra. Así que para que puedas conocerlo y consiguientemente entablar con Él una relación personal de amor y confianza, es indispensable que leas Su Palabra.
     
  2. Conocerse uno mismo: La Palabra de Dios "penetra hasta las fronteras del alma y del espíritu" (Heb 4,12). Leerla te permite conocerte a fondo, pero no desde la óptica humana de juicio y condena, sino desde la mirada esperanzadora y misericordiosa de Dios.
     

jueves, 14 de mayo de 2015

16 excusas para no confesarse



Benedicto XVI nos decía que: “Existe un vínculo estrecho entre la santidad y el sacramento de la reconciliación. La conversión real del corazón, que es abrirse a la acción transformadora y renovadora de Dios, es el «motor» de toda reforma y se traduce en una verdadera fuerza evangelizadora. En la Confesión el pecador arrepentido, por la acción gratuita de la misericordia divina, es justificado, perdonado y santificado; abandona el hombre viejo para revestirse del hombre nuevo. Sólo quien se ha dejado renovar profundamente por la gracia divina puede llevar en sí mismo, y por lo tanto anunciar, la novedad del Evangelio.” (Discurso a los participantes en el curso de la Penitenciaria apostólica sobre el fuero interno, el 9.III.2012)

Muchas veces por temor, vergüenza o por influencias del mundo que nos dice que no necesitamos a Dios, dejamos pasar o tratamos de no darle importancia a un sacramento tan bello y lleno de misericordia como es el de la Reconciliación. Este sacramento nos abre las puertas a ser partícipes del banquete de la Eucaristía y revestirnos de la santidad y gracia que Dios nos regala.
Les dejamos esta galería para que ¡saquemos de nuestra vida estas excusas, vayamos corriendo al encuentro del Señor y ayudemos a otros a hacerlo!

lunes, 4 de mayo de 2015

¿Es obligatorio descansar los domingos?

Santificar las fiestas es oír Misa entera y no trabajar sin verdadera necesidad
Los domingos y fiestas de precepto hay que abstenerse de los trabajos que impiden dar culto a Dios (624). A no ser que sean necesarios para el Servicio Público, o no se puedan aplazar por circunstancias imprevistas o por ser urgentes.

Para santificar las fiestas es necesario, lo primero, cumplir con el precepto de oír Misa y de no trabajar sin necesidad. Pero luego hay que evitar toda diversión que suponga una ofensa de Dios. La palabra Domingo significa Día del Señor , y muchos, con sus pecados, lo convierten en día de Satanás.
Podrías emplear las fiestas en participar más de la vida de familia, instruyéndote en Religión y en cultura, descansando con distracciones sanas y honestas, saliendo de excursión, haciendo deporte, etc.; pero no dedicándote a profanarlas con diversiones pecaminosas. Es necesario que te busques el modo de pasar las fiestas distraídamente, pero sin ofender a Dios.

martes, 21 de abril de 2015

9 sencillas formas de hacer presente a Jesús en tu vida


Aunque a muchos nos cueste, hay maneras simples de hacer presente a Jesús en distintas formas en nuestra vida diaria


¿Cómo hacer presente hoy a Jesús resucitado?
Aunque a muchos nos cueste, hay maneras simples de hacer presente a Jesús en distintas formas en nuestra vida diaria. En nuestro trabajo, en nuestro hogar y en hasta en todo lo que hagamos y expresemos.
 A continuación, te presentamos 9 formas de hacerlo:
  1. A través del encuentro personal con Jesús. Él está «con nosotros» de cuerpo presente en la Santísima Eucaristía, y también están «en nosotros» por medio del Espíritu, en cómo nos expresamos, en las obras buenas que hacemos.
     

miércoles, 15 de abril de 2015

La historia de Doña Anita




El mundo es todavía hermoso y aún hay gente buena no lo manches con tus sucios temores
Doña Anita es una vieja-viejísima-viuda-viudísima que vive en una ciudad de cuyo nombre prefiero no acordarme. Porque esto que voy a contar es una historia absolutamente real, aun cuando tenga tanto olor a fábula como tiene, Doña Anita tuvo la desgracia de enviudar a los cuatro días de casada, pues su marido («su Paco», dice ella) murió siendo no se acuerda si teniente o capitán en una lejanísima guerra, que ya no está muy segura si fue la de África o la de Cuba. Lo que sí sabe doña Anita es que su Paco la dejó con el cielo y la tierra. Que de él sólo queda una preciosa fotografía, ya amarillenta; unas viejas sábanas de seda, que sólo se usaron cuatro noches, y una pensión de 5.105 pesetas (Aproximadamente 30 euros). Con este fabuloso sueldo vive doña Anita, convertida ya en una gacela antediluviana, rodeada por un mundo de monstruos. 

domingo, 18 de agosto de 2013

Otra mirada al mundo con Buenas Noticias



 El sacerdote que ayudó en el rescate de una joven accidentada el 4 de agosto en una carretera de Missouri y desapareció luego de rezar con los rescatistas y ungir a la víctima, decidió salir a la luz y se identificó como el Padre Patrick Dowling, de la diócesis de Jefferson City.

 En declaraciones a ACI Prensa, el Padre Dowling agradeció "a Dios y a los sorprendentemente competentes rescatistas". "Les agradezco por haberme recibido en una situación tan tensa y permitirme cumplir mi ministerio como sacerdote", señaló. Katie Lentz quedó atrapada en su antiguo automóvil Mercedes, tras ser golpeado por otro vehículo que invadió su carril.

 El conductor de ese vehículo ha sido acusado de conducir en estado de ebriedad. Los rescatistas trataron de sacar a Lentz de su auto por casi una hora, pero sus esfuerzos parecían en vano. La joven comenzó a perder sus signos vitales y salvar su vida parecía imposible. Katie, que no perdió la conciencia, pidió rezar en voz alta y entonces apareció el Padre Downling "de la nada" según los testigos. El sacerdote rezó con la joven, le administró la unción de los enfermos y puso a orar a los rescatistas.

Según los bomberos, este momento y la presencia del presbítero, les dio calma y fuerza para seguir con el rescate que terminó exitosamente. Esa mañana, el P. Dowling regresaba de celebrar Misa en Ewing, en reemplazo de un sacerdote enfermo, y se dirigía a su diócesis cuando se encontró con la escena del accidente. "Las autoridades estaban redirigiendo el tráfico. Esperé hasta que fue posible conducir más cerca de lo ocurrido. Aparqué detrás de un gran vehículo a unos 150 metros de la escena.

Pedí permiso al alguacil y me acerqué al lugar del accidente", recordó el sacerdote. "Absolví y ungí a Katie, y, a pedido de ella, rezaba para que su pierna dejara de doler. Entonces me hice a un lado para que pasaran los miembros del personal de rescate y el piloto que estaban esperando, y recé el rosario en silencio. Me fui cuando el helicóptero estaba a punto de despegar", agregó. Al sacerdote lo sorprendió la tranquilidad de los rescatistas.

"El sargento tenía completamente todo bajo control, estaba increíblemente tranquilo. Todo el mundo trabajó armoniosamente como un reloj suizo, a pesar de la naturaleza crítica de la escena". "Felicito a los rescatistas,, el personal de la Patrulla de Carreteras, el equipo del helicóptero, las enfermeras y todos los que trabajaron tan profesionalmente. Dios ha bendecido a su trabajo. Espero que el mérito sea adjudicado a quien se lo merece", añadió. ACI Prensa entrevistó brevemente al P. Dowling el 12 de agosto, y explicó que le dio a Lentz la Unción de los Enfermos, así como la absolución.

 El sacerdote aseguró que solo cumplió con los deberes normales de un sacerdote, "excepto que había algo extraordinario en la secuencia de eventos que coincidieron a tiempo con la Unción". "Había mucha gente rezando ahí, mucha, mucha gente... y todos estaban rezando obviamente por su curación y su seguridad".

 "Fui probablemente parte de la respuesta a sus oraciones, yo pasé por ahí, la ungí y absolví, (pero) no dije otra palabra", explicó el P. Dowling negando haber ordenado a la maquinaria funcionar o asegurar el éxito de la operación. "Eso no vino de mis labios, a pesar de que dos personas lo escucharon", indicó. Irlandés de nacimiento, el P. Dowling fue ordenado sacerdote por la diócesis de Jefferson City en 1982.

 Él ha servido en varias parroquias de la diócesis, así como en Sudamérica, en dos parroquias de misión en Nazca y Marcona, en Perú. El Padre Dowling actualmente sirve en la pastoral penitenciaria, y trabaja con la población hispanohablante de la Diócesis de Jefferson City.

jueves, 13 de junio de 2013